BMP – ACEITE DE OLIVA

En la República Argentina la producción de aceite de oliva se remonta al período de la
conquista, cuando los colonos españoles provenientes del Perú trajeron consigo estacas de olivos que se plantaron en los valles secos del pedemonte andino, donde encontraron condiciones ideales para su cultivo.
La tradición cuenta que allá por el siglo XVII, la Corona española ordenó arrancar las plantas
de oliva para evitar que la producción de la región redujera las posibilidades de vender el aceite español a la escasa población norteña.
Lo cierto es que la producción nacional recién comenzó a tener importancia en la década del
30 del presente siglo, cuando el abastecimiento normal del mercado argentino se vio afectado por los problemas sociales y políticos en España, principal origen del aceite de oliva que se consumía en el país.
Gracias a la aplicación de la Ley Nº 11.643 de 1932, de promoción del cultivo de olivo, la
superficie plantada ascendió bruscamente, llegando en 1965 a un total de seis millones de plantas de variedades aceiteras, aceituneras y doble propósito, lo que equivaldría a cerca de 50.000 has.
Sin embargo, el crecimiento del sector se frenó hacia mediados de la década del 70: la
campaña publicitaria en contra del consumo de aceite de oliva, llevó a una progresiva reducción en su consumo y su consecuente remplazo por aceites de semilla (girasol y maíz). Este cambio en las condiciones de comercialización llevó a la erradicación de cerca del 20% del total de las plantas: en 1984 sólo quedaban 3.7 millones de plantas.
La crisis del sector comenzó a revertirse hacia fines de la década siguiente debido al aumento del precio internacional del aceite de oliva debido a la acción conjunta de la revalorización del producto como un alimento sano y a la reducción de la producción debido a las sequías en la zona del Mediterráneo.

Las nuevas condiciones de mercado y la posibilidad de aplicar la ley de diferimiento
impositivo al cultivo de olivo, permitieron que en el sector se realizaran importantes inversiones provenientes, en muchos casos, de grupos empresariales extrasectoriales (cadenas de radiodifusión, supermercados y otros sectores alimenticios entre otros).
En la actualidad, a las cerca de 30.000 has existentes con olivos inicios de la actual década,
se le deben agregar compromisos a plantar por más de 80.000 has: cerca de 72.000 provenientes de la aplicación de diferimientos impositivos y otras 8.000 que se están realizando sin contar con el beneficio de la misma. Del total comprometido, a fines de 1998 ya se habían plantado más de 42.000 has. Se espera que en los próximos 5 años se hayan plantado la totalidad.
Esta nueva realidad está produciendo un acelerado cambio en el panorama nacional de
producción y permitiría la inserción definitiva de Argentina en el contexto internacional del aceite de oliva.
Esta Guía de Implementación de Buenas Prácticas de Manufactura, brinda colaboración al
productor para que, implementándolas, logre mejorar la calidad de su producto y con ella su
valoración en el mercado nacional e internacional.

Guia_BPM_Aceite_de_Oliva.pdf

  1. Quisieran recibir informacion sobre BPM aceite de oliva elaboracion y fraccionamiento, desde ya muchas gracias.
    Lic Andrea Scarponi

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